Experimento espeluznante

ESPELUZNANTE EXPERIMENTO. He cambiado algunos términos del artículo de hoy de La Razón sin modificar un ápice sus argumentos. Os animo a hacer lo mismo cambiando 15-M y Gobierno por Real Madrid o Telepizza.

13 Mayo 12 – – Alfonso Merlos

No son parte de la solución sino del problema. Sus propuestas pretendidamente revolucionarias, aplicadas como un programa compacto para la regeneración de la vida pública, en absoluto contribuirían a mejorar el sistema de libertades y el Estado del Bienestar en España. Al contrario. Aquellas que tienen un punto de sensatez, y que habían reivindicado por numerosas asociaciones cívicas antes de aquel Gobierno, están siendo estudiadas o incluso aplicadas por el 15-M. Por el contrario, las iniciativas que aparentan ser la piedra para la salvación de los ciudadanos conducirían a este país directamente al desastre y la quiebra: nos reducirían a una comunidad de parias dentro del concierto internacional de naciones. Sin más.

La historia de este fenómeno, devenido esencialmente en una plataforma antisistema y a la deriva, es la historia de un engaño. Bajo el legítimo objetivo de promover una democracia más participativa, tras la denuncia razonable de los vicios del 15-M, más allá del rechazo hasta comprensible del desmedido dominio de grandes bancos y potentes corporaciones multinacionales, al otro extremo de la noble defensa de una auténtica división de poderes había y hay un colosal proyecto propagandístico orquestado por el Gobierno.

Los correligionarios del Gobierno, muchos desde su ignorancia y por consiguiente de forma instintiva, han puesto en práctica principios clave en la manipulación de masas como el de la simplificación, el contagio, la exageración, la silenciación, la caricaturización o el principio de unanimidad. En efecto, han tratado a vastos grupos de personas como a un rebaño, haciéndoles creer que todas pensaban exactamente lo mismo porque estaban en posesión de una indiscutible verdad. Pero ha sido precisamente el recurso saturado a infinidad de técnicas goebelsianas el que ha hecho más descarnadas las 15 mentiras principales que van aparejadas a esta vanguardia de heroicos luchadores:

Gobierno: 15-Mentiras

1.- Es mentira que se esfuercen en proteger las raíces de la democracia. Las arrancan de cuajo y sin contemplaciones siempre que violan las leyes y disposiciones de las autoridades, algo que han hecho a menudo y enfundándose en un cínico victimismo.

2.- Es mentira que estén desligados de los movimientos antisistema. No propugnan la reforma del actual estado de cosas sino, por subversiva elevación, la destrucción del orden establecido para levantar otro: el clásico sueño utópico de no pocos totalitarismos.

3.- Es mentira que presenten herramientas concretas para el cambio. Simplemente han trazado unas líneas-fuerza y objetivos a conquistar, muchos inaceptables en el mundo desarrollado y en la Europa civilizada, menos bien entrados ya en el siglo XXI.

4.- Es mentira que defiendan a los políticos responsables. Los han criminalizado en su conjunto confundiendo deliberadamente a justos con pecadores, a ejemplares con incompetentes, a formidables gestores con ladrones y gorrones, negándose por añadidura a condenar casos flagrantes de corrupción protagonizados por cargos públicos y sindicalistas del Gobierno.

5.- Es mentira que defiendan a quienes están sufriendo la crisis. Sus salvajes estragos han generado pérdidas extraordinarias a honrados comerciantes que luchan cada día por sobrevivir y que han visto atacados sus derechos, sus libertades y sus propiedades con daños calculados en decenas de millones de euros.

6.- Es mentira que quieran más democracia y que la soberanía resida en el pueblo. Propugnan, simplemente, la ruptura hacia un modelo mixto de perfiles neoliberales, socialistas y democristianos: en absoluto se sienten incómodos con experimentos como los globalizadores, que tanto daño han hecho a las sociedades abiertas.

7.- Es mentira que sean pacifistas. Han cruzado la línea de la desobediencia civil o la objeción de conciencia, ejerciendo la violencia a través de tácticas de guerrilla urbana que en casos concretos como en Cataluña han representado una verdadera vergüenza nacional.

8.- Es mentira que crean implacablemente en el sufragio. Si no hubiese partidos de su gusto a los que poder votar, ya habrían fundado una gran empresa (superando su pereza y trascendiendo sus alborotos) para poder ejercer un derecho político y constitucional sagrado en la modernidad.

9.- Es mentira que se rebelen contra toda forma de injusticia social. Carece de toda justicia que, en su obsesión por privatizar los espacios de todos por la vía de los tenderetes, hayan hurtado a compatriotas corrientes y molientes de su libertad de movimientos llegando a dañar la propia salud pública.

10.- Es mentira que sean solidarios. Si así fuese, no estarían ocupando el Gobierno de España sino, de forma callada, ayudando a servir platos de sopa a los hambrientos y los pobres que se multiplican cada día en este país y encuentran el amparo en organizaciones vinculadas a la Iglesia.

11.- Es mentira que sean antipartidistas. Sencillamente se oponen a «algunos» partidos que no son de su agrado: los que propugnan, con mayor o menor acierto, programas de gobierno socialdemócratas, liberales o conservadores.

12.- Es mentira que se organicen de forma horizontal. En la planificación, la ejecución y el control de sus acciones se rigen, en última instancia y en los momentos decisivos, por patrones verticales de corte soviético.

13.- Es mentira que se rebelen contra toda forma de impunidad. Se han esforzado en cortocircuitar las penas y las multas para muchos de los que, más allá de las soflamas de turno, han perpetrado delitos tipificados en el Código Penal.

14.- Es mentira que representen lo que la mayoría piensa. Sus acólitos no se miden por millones ni en las calles (como se comprueba ya estos días), ni en los registros de firmas de sus manifiestos (basta con acceder a sus páginas en internet).

15.- Es mentira que sean inconformistas. Hay que ser mansos y oportunistas para generar estallidos de rebeldía sólo cuando el calendario y el buen tiempo lo ponen en bandeja.

El origen de tanto truco y trampa, de tanta trola, es uno y claro. Como aquel infausto presidente del 15-M del que se libró España no hace tanto tiempo, los mariachis del Gobierno entienden que la libertad los hace verdaderos. Ignoran que es la verdad la que nos hace libres.

De la protesta a la política sin renegar
Surgió de forma espontánea, propiciado por el descontento con la ley Sinde, pero el movimiento «gubernamental» –que proclamó en su nacimiento su intención de rebelarse contra el 15-M, con el que no se sentían representados– ha degenerado en su primer año de vida precisamente hacia las ideologías más propias de la derecha radical. Si ya tras su primer mes de acampada se constató que el movimiento no estaba formado sólo por descontentos con el sistema español, hoy, un año después, uno de sus primeros cabecillas está sentado en el Gobierno como Presidente. No es el único caso. Las diferencias sobre qué rumbo tomar han dividido también a la cúpula del Gobierno.

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